El trabajo repetitivo de tu asesoría, ya hecho cuando llegas.
Workpilot vigila los organismos, lee la documentación, prepara los escritos y te deja el día ordenado por lo que de verdad urge. Tú decides; nada se envía ni se archiva sin tu visto bueno.
Ilustración del producto: el panel de inicio de Workpilot, con el plan del día, los vencimientos y los procesos en marcha.
Pregúntale como le preguntarías a un compañero.
No devuelve párrafos que hay que interpretar: devuelve la tabla, el gráfico o el escrito ya montado, con la cita del documento del que lo ha sacado y un botón para aprobarlo.
Solo responde con los datos de tu despacho. Si no lo sabe, lo dice — no lo rellena.
Un copiloto, no un programa más que rellenar.
Workpilot se coloca delante del ruido: mira, entiende, propone. El criterio profesional sigue siendo tuyo — lo que desaparece es el trabajo de recopilar, clasificar y redactar lo evidente.
Vigila sin descanso
Los buzones oficiales, el correo del despacho y las carpetas del servidor se revisan solos. Cuando algo aparece, ya está clasificado y con el cliente asociado.
Lee y entiende
Facturas, escrituras, notificaciones, contratos. Extrae lo que importa, propone el asiento o la relación societaria y deja la fuente citada para que la compruebes en un clic.
Espera tu visto bueno
Todo llega como propuesta: revisas, ajustas, apruebas. Nada se presenta, se envía ni se escribe en la ficha de un cliente por iniciativa propia.
Una foto entra. Un asiento sale.
En tu programa de siempre.
Facturas, recibos, tickets de gasoil. Se escanean, se leen y el apunte contable aparece en el programa que ya usas — con su cuenta, su base, su IVA y su proveedor. Sin teclear, sin exportar, sin volver a abrir el documento.
El documento llega solo
Desde la cámara del cliente, del correo, de una carpeta o de un montón escaneado. Da igual el formato.
Se lee y se comprueba
Proveedor, NIF, fecha, base, tipo de IVA y concepto. Si el proveedor ya existe, reutiliza su cuenta; si es nuevo, la propone.
El asiento, ya contabilizado
Se escribe en tu programa de gestión, no en un sitio aparte. Tienes el asiento donde siempre lo has tenido.
Lo que cambia el lunes por la mañana.
No es una lista de módulos: son seis maneras de recuperar horas y de dejar de vivir pendiente de que no se escape nada.
Ningún vencimiento se te escapa
Las notificaciones de la Agencia Tributaria, la Seguridad Social y el resto de organismos entran solas, ordenadas por lo que vence antes. Abrir una notificación es comparecer, así que decides tú cuándo — el sistema solo detecta y avisa.
Los papeles se convierten en datos
Un ticket fotografiado desde el móvil del cliente, una escritura enterrada en el servidor, un contrato de alquiler. Workpilot los lee, propone la contabilización o la relación societaria y te enseña de qué línea del documento la ha sacado.
Regálale el programa de facturación a tus clientes
Tus clientes facturan gratis desde Workpilot, con la normativa al día. Y cada factura que emiten se graba sola en el programa de la asesoría: se acaban los Excel de final de mes y los «creo que falta una serie».
Hablar con 500 clientes sin escribir 500 correos
Selecciona un grupo, marca lo que quieres comunicar — los modelos del trimestre, las nóminas del mes, la documentación que falta, un cambio de horario — y cada cliente recibe su correo, con sus importes y sus propios adjuntos. Nunca en copia oculta.
Todo lo que sabes de un cliente, en una sola pantalla
El WhatsApp de ayer, la llamada del martes, el correo de su gestora, la notificación que le llegó y los documentos que subió. Sin preguntar a un compañero ni abrir cinco programas: quien coge el teléfono ya sabe por dónde iba la conversación.
Tu cliente resuelve solo lo que puede resolver solo
Un portal y una app donde consulta sus impuestos, sube facturas con la cámara, pregunta a un asistente que conoce su expediente y firma sus trámites. El certificado nunca sale del despacho.
No cambies de programa. Que el tuyo trabaje mejor.
Workpilot se conecta con el software de gestión que ya usas y escribe donde tú trabajas. Ni migraciones, ni doble tecleo, ni aprender un programa nuevo desde cero.









Todo se queda en tu casa.
Los datos de tus clientes y los certificados no se van a ninguna parte. Workpilot trabaja donde está la información, con las llaves custodiadas por tu despacho y cada acceso registrado.
Gestión de certificados, centralizada
Se acabaron los certificados repartidos por los ordenadores del despacho, caducando sin avisar. Están en un solo sitio, con su vencimiento controlado y su registro de uso.
Accesos automáticos a los portales
Entrar en la Sede, en la Seguridad Social o en un portal autonómico es un clic. Nadie tiene que buscar qué certificado toca ni instalar nada en su puesto.
La documentación no sale del servidor
Workpilot lee las carpetas donde ya viven los documentos. No se copian a otro sitio ni se suben «por si acaso».
Trazabilidad de cada acción
Quién accedió, con qué certificado, a qué expediente y cuándo. Auditable el día que alguien lo pregunte.
Agentes que trabajan de noche y no se olvidan de nada.
No es un chat al que preguntar cosas: son procesos que se ejecutan solos, cada uno con su cometido y su límite. Y si tu despacho tiene una forma propia de trabajar, se convierte en un proceso a medida.
Vigilante
Recorre los buzones oficiales, detecta lo nuevo y calcula qué vence antes.
cada 30 minLector
Abre lo que llega, extrae los datos y deja la fuente citada para comprobarla.
al recibirContable
Propone el asiento con la cuenta del proveedor y lo graba tras la aprobación.
propone · humano apruebaRecordador
Reclama al cliente lo que falta y deja de insistir en cuanto llega.
hasta cerrar el trimestreLa IA propone, la persona firma
Ningún agente presenta, envía ni modifica una ficha por su cuenta. Y cuando la lectura automática no basta, lo dice en vez de inventar.
Sabemos qué semana es la mala.
Hay trabajos que no salen en ningún manual de software: los que se hacen a las diez de la noche del día 19, o el mismo lunes de julio todos los años. Los hemos convertido en procesos que se lanzan solos, con su informe al terminar.
Días de cortesía de la AEAT
Los 30 días de cada cliente, solicitados uno a uno en la Sede. Lo lanzas para toda la cartera, se ejecuta en segundo plano y te deja el informe de quién quedó fuera y por qué.
Cierre del trimestre
Quién tiene todo, a quién le falta un extracto, quién no ha contestado dos avisos. La reclamación sale sola y deja de insistir en cuanto llega el documento.
Campaña de renta
Descarga de datos fiscales, avisos por tramos, citas y control de quién ha firmado. La cola de trabajo se ordena por lo que falta, no por orden alfabético.
Renovación de certificados
El que caduca en mitad de agosto y nadie ve venir. Se avisa con margen, se prepara la renovación y se comprueba que el nuevo funciona antes de tirar el viejo.
Revisiones masivas
Cambia un tipo, una bonificación o una obligación censal y hay que repasar media cartera. Se revisa entera y se listan solo los casos que hay que tocar a mano.
El proceso propio de tu despacho
Ese repaso que solo haces tú, con tus criterios y tu orden. Nos lo cuentas una vez, lo montamos y deja de depender de que alguien se acuerde.
Trabaja con la ambición de un equipo grande, con el equipo que ya tienes.
documentos leídos por trimestre en una asesoría media
clientes vigilados a la vez, sin ampliar plantilla
de las tareas repetitivas llegan ya preparadas
cambios aplicados sin que una persona los apruebe
En marcha en semanas, no en trimestres.
No sustituimos tu programa de gestión ni te obligamos a migrar años de historia. Nos conectamos a lo que ya usas y empezamos por donde más duele.
Diagnóstico
Vemos juntos dónde se van las horas: notificaciones, documentación suelta, correo, avisos a clientes.
Conexión
Conectamos buzones, organismos y el servidor documental. Tus certificados siguen custodiados por tu despacho.
Acompañamiento
Formamos al equipo y ajustamos los automatismos con tu criterio, cliente a cliente si hace falta.
Media hora y lo ves con tus propios casos.
Cuéntanos cómo trabajas y preparamos la demo con tu realidad: tu programa de gestión, tu volumen y el trabajo que ahora te come las tardes.
Demo con tus datos, no genérica
Vemos tu caso concreto: tus obligaciones, tus organismos y tu software.
30 minutos, sin compromiso
Si no te encaja, te lo decimos nosotros primero.
Hablas con quien lo conoce
No hay filtro comercial: te atiende alguien que ha implantado el producto.
Tus datos no se comparten
Solo los usamos para contactarte. Ni terceros ni listas de correo.
Deja de perseguir papeles. Empieza a asesorar.
Te enseñamos Workpilot con tus propios casos: una llamada de 30 minutos y decides si te encaja.